Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
No hay razón en esta vida
Que impulse más allá de todo
Un barco yendo a la deriva
En medio de un río de lodo
No existe fuerza que te lleve
Y que te impulse por la vida
Si vas en contra de tu suerte
Contrariando tu valía
Maldito sueño, soledad, deseo inconcluso.
Estoy aquí, pudiendo estar, sin ser un ser iluso.
Pudiendo ser como el más, escojo al de menos.
Voy más allá ya sin pensar, queriendo no ir lejos.
Pues suspendido entre mundos, espero una falencia.
Que me abra y deje entrar dolor a mi conciencia.
Que sienta el nuevo corazón y su latir cesante.
Que cuenta, cuenta hacia atrás pensando acabarme.
Sin pensar por un segundo en las posibles consecuencias,
El mundo entró en cuarentena por guardar las apariencias.
Todo el mundo encerrado, sin asomo de conciencia,
Socavando libertades y violando la inocencia.
Con el miedo desbordando por las redes y pantallas,
Nos sumieron en tinieblas sobreviviendo con vituallas
Que alcanzamos a comprar al comenzar la cuarentena,
Para el resto no hay plata, ni comida en la alacena.
El grito del silencio me envuelve
No deja con su ruido que yo piense
Me ahoga en oleadas de trastornos
Y hace que mi mente desconecte
Me obliga a olvidarme de mí mismo
Me envía de regreso al pasado
Me empuja nuevamente al futuro
Sacude sin piedad todos mis hados
De nuevo tu y yo estamos juntos.
Y caminamos sujetos de la mano.
Y sin pensarlo decimos frases cursis.
Queriendo demostrar que nos amamos.
Y caminamos firmes por la vida.
Sin detenernos por las distracciones.
Sin hacer caso de aquellos mirones,
Que quieren nuestra vida destruida.
Pasó el tiempo del glamour, de reflexión y hedonismo.
Llegó la hora de actuar y no pensar en uno mismo.
Llegó el momento de cambiar, de transformar el mundo entero,
Y de amar y de crear. Cambiar las armas por “te quiero”.
Y el proceso es difícil. Pocos comprenden lo que pasa.
El mundo cambió en un segundo, como un bombazo en tu casa.
Ya no existe más aquello que nos movía en el pasado.
Ahora Dios toca a las puertas: si aprendimos lo enseñado.
Desde y hasta
con el qué y delante
La vida nos pasa
No deja sobrantes.
Y llega y llueve
En el corazón
Cuando por fin
Entramos en razón.