Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
Me pregunté alguna vez en el pasado,
Si el mundo siempre era así de bello,
Y pude descubrir, ya con el tiempo,
Que bello es siempre que yo siento.
El sentimiento es lo que me hace un ser vivo,
El sentimiento es lo que me hace disfrutar,
Convierte los momentos en divinos,
Transforma todo en felicidad.
Oh, Colombia, país de mis amores
País de gente bella y veraz
Ruego yo por que te emociones
Y resurjas para de nuevo comenzar
Que recuerdes quién eres y qué eres
Que recuerdes para dónde es que vas
Que sacudas de tu cuerpo el enjambre
De alimañas que te chupan sin cesar
Sólo me queda la nada.
La nada no pueden robar.
No pueden dejarte sin nada.
La nada no pueden llenar.
La nada no es el vacío.
Tampoco es soledad.
La nada es un sinsentido,
Suspendido en la eternidad.
Tal vez la pluma ya no es el filo como antes.
Tal vez ahora es bien roma y sin más talantes.
Tal vez la voz se ha quedado ronca en la garganta,
En un sentido sin salir y estancó el alma.
Tal vez ahora el corazón no siente como antes.
Tal vez ahora la razón funciona por instantes.
Tal vez ahora el sentido murió en el intento
Al comprender de una vez cómo a mí miento.
Tal vez estoy un poco oxidado.
Tal vez me he dejado endurecer.
Tal vez he olvidado por un rato,
Lo que en esta vida yo juré hacer.
Quería entregarme al descanso.
Arrojarme a los brazos de Morfeo.
Y sin pensar de nuevo en los fracasos,
Dormir hasta olvidar el ajetreo.
Yo te perdono por el mal que algún día nos causaste.
Te dejo ir al más allá, sin pendientes de que asustarse.
Por mí lado te libero de ataduras terrenales
Y te perdono por lo que, para mí, fueron maldades.
Prefiero que mi corazón esté en paz con el pasado
Pues no sabría qué sería, el hoy, sin ti en nuestro hado.
Te dejo libre y te lloro, pues lo importante es lo otro;
Bellos momentos que vivimos, así de estos haya pocos.
Estoy perdido en tus ojos. En tu esencia, en tu ser.
Estoy soñando con arrojo lo que en mi vida vas hacer.
Y me abruma el sentimiento, cuando me miras, sin saber,
Que al mirarme me derrites, me haces tuyo sin querer.
Pues en tus ojos veo un alma, que me ilumina con su luz.
Hace que yo sienta la calma, me hace olvidarme de mi cruz.
Y navegando en esos ojos, cualquier tormenta es muy calma.
Pues a través de esos ojos hay conexión de nuestras almas.