Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
Que triste yo me siento,
Con palabras no lo puedo expresar.
Tan sólo puedo agarrar la pluma,
Y con su tinta sentarme a llorar.
Es el dolor de aceptar limitaciones,
De perder la fuerza y el poder,
Que radicaban en mi alma joven,
Que me dictaba que lo imposible podía ser.
Me han cortado el sentimiento,
Las palabras ya no afluyen.
Me hundo perezoso en la penumbra,
Y siento que el sentido huye.
La vida se esfumó en vida,
Las palabras han dejado de importarme,
Al reconocer aquello que quería,
Como algo que es inalcanzable.
Sentados frente al cuaderno,
Pensando en estrofas por venir,
Rebuscando entre pensamientos,
Una frase que pueda escribir.
Son dos cabezas en busca de una idea,
Y son dos almas de diferente pensar,
Que buscan convertir en poesía,
Y en letras la verdad plasmar.
Entre los sueños y las fantasías,
Entre la pérfida verdad,
Estando en el espacio escondido,
Buscando los pedazos de realidad.
En un estado de la mente,
Que sale de toda situación.
Ardida la conciencia indemne,
Inmunizada por la religión.
No hay razón de hablar,
Tan sólo el sentir.
Tan sólo entregarse,
Y lograr vivir.
Buscar salida entre los escombros,
Que han rodeado tu vida de dolor.
Salir al Sol que brilla en lo alto,
Buscar lo que conocen como amor.
La Tierra está hundida en terror,
Y no es por culpa del terrorismo.
El hombre ha olvidado el amor,
Y está sumido en hedonismo.
La suerte está echada hace rato,
Por buscar placeres que no existen.
Por traicionar todo lo sagrado,
Convirtiendo en sagrado lo que viste.
Vamos a hablar del miedo,
Que surge del mal circundante,
De las glorias que emanan del pasado,
Y del hombre, ese ser beligerante.
El ser que se considera bello,
Que cree que es el único en el planeta,
Que ha olvidado que su meta
Es el bien y no la juerga.