Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
Hablando de dualidades,
De la esencia del venir,
Y del futuro de pasiones,
Que son futuro porvenir.
De la evolución del hombre,
De su motivo y pesar.
De la maldad que tiene nombre,
Bel bien que viene a triunfar.
No hay futuro que me rija,
No hay algo que planear.
Yo soy peón de un Maestro,
Quien me reserva al final.
Mi vida vale, pero no es mía,
Y el dueño no se quiere manifestar.
Mi voluntad ya no existe,
Del dueño es la voluntad.
Estoy cansado, estoy sin vida,
Sin esperanza, ni ideal.
Mi fe ha sido destruida,
Por esperanzas albergar.
He sido consumido por promesas,
Por creer en esa posibilidad,
De que algún día uno de los dioses,
A mí me quiera ayudar.
Cuando la Tierra se divida,
Habrá manantiales de sangre,
Hundida en Ira Divina,
La humanidad verá al Padre.
Su Ira será destructiva,
El hombre será castigado.
Pero, henchido de orgullo,
El hombre superará al malvado.
Decir que yo he claudicado
No tiene sentido, ni verdad.
Tan sólo que he olvidado,
Lo que no soy en realidad.
Decir que Él ha respondido,
Es alejarse de la realidad,
Pero por todos es sabido,
Como Él respuestas da.
Hace más de cuatrocientos años,
Que los cerros la contemplan,
Testigos son de su historia,
De su vida y su suerte.
Un seis de agosto del treinta y ocho,
En pleno siglo dieciséis,
Un tal Gonzalo llegó de España,
Fundando lo que hoy es Santafé.
La mente en blanco,
El corazón en frío,
El alma eterna,
Está en vilo.
El sol alumbra,
El día es bello,
El hombre muere,
El alma dentro.