Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
El mundo convulsiona nuevamente.
Y veo una guerra que se acerca.
No entiendo la necesidad de algunos,
De presionarnos de una manera terca.
Se meten en todos los rincones,
Cual plaga que asola el planeta.
Quisieran tener el control de todos,
Y gritan que “Democracia” es su meta.
Qué peso tengo en mi alma,
Que no lo puedo aguantar.
De nuevo siento: se acerca,
Y me rodea la oscuridad.
¡Yo te rechazo! ¡Te reniego!
¡No quiero a tu lado estar!
¡No quiero verte en mi vida!
¡Déjame en paz volar!
Hay tanto que contar,
Hay tanto en mi alma,
El ser quiere volar,
No es chicha la calma.
Por fin hay movimiento,
Por fin hay inspiración.
Por fin el sentimiento
Es más que la razón.
Siento un dolor en el pecho,
Pero no lo puedo definir.
Tan solo siento mucho miedo,
De un incierto porvenir.
Los hombres se han vuelto locos:
Piensan sólo en el dinero.
No ven razón en su existencia,
Ya ni siquiera ven el Cielo.
Podría escribir un millón de palabras,
Letras que mañana se llevaría el viento.
Letras que expresen todo lo que yo siento,
Verdades que importan en ningún momento.
Podría decir un sinfín de verdades,
Certezas que cortan como un cuchillo.
Certezas inciertas de divagaciones,
Mentiras secas como un tempranillo.
¿Por qué no puedo escribir?
Me siento embotado…
Como si alguien me bloqueara,
No me soltara del pasado.
Yo quiero estar en el presente.
Soñar con el futuro.
No quiero que mi mente,
Esté detrás de un muro.
Feliz el día de los días,
Cuando exista el amor,
El verdadero, el eterno,
Cuando no haya más dolor.
Feliz el día de los días,
Cuando desaparezca el mal.
Cuando no haya odios, guerras,
Tan sólo el bien a quien amar.