Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
Dios mío, yo no sé
Por qué esto me sucede.
Verdad Te digo, oh Señor:
Mi alma se entristece.
Estoy muy triste y asustado.
La vida me esquiva.
A Ti dirijo mi visión,
Pero el verte, quema.
Cuando la vida florece,
Se abren los caminos,
Destellan las estrellas,
Y los mensajes floridos.
Cuando la vida florece,
El ser se transfigura,
Exalta su belleza,
Contagia su ternura.
Quién dijo que el ser perfecto,
Perfecto es en todo su estar.
La imperfección es lo perfecto.
Perfecto, te lleva al mal.
Curiosa proposición, y es demente.
Quizás, sublime en toda expresión.
El genio, ese ser latente,
Rayando con la consumación.
Entre virtudes de la vida,
Buscando del todo florecer,
Está aquel que se cree hombre,
Y como tal ha de crecer.
Y de a poco crece solo.
Sin compañía, ni visión.
Pero pendiente de su entorno,
Y sobre todo, de su corazón.
Que triste yo me siento,
Con palabras no lo puedo expresar.
Tan sólo puedo agarrar la pluma,
Y con su tinta sentarme a llorar.
Es el dolor de aceptar limitaciones,
De perder la fuerza y el poder,
Que radicaban en mi alma joven,
Que me dictaba que lo imposible podía ser.
Me han cortado el sentimiento,
Las palabras ya no afluyen.
Me hundo perezoso en la penumbra,
Y siento que el sentido huye.
La vida se esfumó en vida,
Las palabras han dejado de importarme,
Al reconocer aquello que quería,
Como algo que es inalcanzable.
Sentados frente al cuaderno,
Pensando en estrofas por venir,
Rebuscando entre pensamientos,
Una frase que pueda escribir.
Son dos cabezas en busca de una idea,
Y son dos almas de diferente pensar,
Que buscan convertir en poesía,
Y en letras la verdad plasmar.