Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
¡Aquí estoy!
¡Hey, tú, el que me escuchas!
Sí, tú, el que estas líneas
Mirando estás.
¿Qué ves en el papel blanco?
¿Qué sentido a estas letras das?
¿Logras ver en ellas acaso,
Lo que mi alma quiere expresar?
La felicidad me envuelve como un manto,
Un manto transparente de belleza y placer,
Un manto único, mágico y bello,
Un manto que desborda el bien.
Como el más dulce de los manjares,
Que placer produce al paladar,
Así mi corazón se va llenando,
De todo lo que representa la felicidad.
¿Dónde está Aquel que todo lo comprende?
¿Dónde está El, que presente en todo está?
¿Porqué no escucha mi grito en cuello?
¿Porqué no ayuda a quién pidiéndolo está?
¿Dónde está el otro que tampoco responde?
¿Dónde está el adversario monumental?
Tampoco aparece ni escucha,
También ciego y sordo para nosotros está.
Sin aviso, sin trompetas
Entre el silencio y oscuridad,
Llegó un hombre que está marcado,
Llegó aquel que el cambio hará.
No es político, ni es poderoso,
No tiene dinero a raudal.
Desprecia aquellos que dependen,
Que viven de todo lo material.
Un amigo he perdido,
Un amigo de verdad,
Era un genio insuperable,
Con su sátira me hacía pensar.
Puedo decir que influyó en mi pensamiento.
Aunque nunca la palabra me dirigió.
Y nunca lo conocí en vida,
Tan sólo su obra a todos nos heredó.
Me dijeron que los poetas,
Responsables de los cambios
En la historia están.
Ya que sus ideas interfieren
En el curso de la humanidad.
Unos me hablaron de Revolución Francesa,
Otros de su independencia, y así,
resaltando que fueron los poetas,
Los culpables de los cambios en sí.
Si alguna vez, por pura casualidad,
Llegase yo la lámpara mágica encontrar,
No sé en verdad que pediría,
Tan solo una cosa que mi mente no deja tranquila.
Si uno fuera el deseo concedido,
Ya lo tengo en mi mente concebido.
Pero si más de uno se me pueda cumplir,
Con seguridad no sabría que cosa pedir.