Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
¿Cómo sería sentarse en la mesa,
Entre el diablo y Dios?
Observar de lejos el rifirrafe,
Entre el mal y el Creador.
¿Cómo serían las palabras del diablo?
¿Qué le diría a Dios?
¿Lo culparía de todos sus males?
O, ¿le tendría temor?
Mil años y un día han pasado,
Buscando paz, la humanidad.
Generaciones muertas en vano,
Buscando hallar la paridad.
Mil años y un día han pasado,
Desde que el hombre aceptó,
Que es el fin de su existencia,
Si el fin él mismo quien afanó.
Entregué mi fe y corazón a ti,
Me consagré a tus deseos,
Y lo has dado todo por mí,
Más allá de todos mis credos.
Has sido mi apoyo en mi camino,
Conmigo compartiste pesares,
Me diste alegría, felicidad,
Alejaste todos mis males.
Te estoy esperando, te sigo buscando
Y, no logro encontrarte.
Más sé que estás, muy cerca de mí.
Siempre a mi alcance.
Amor de mi vida, pasión de mi pasión,
Querida alma gemela.
Te busco, te busco, sin encontrarte,
Tenerte a mi lado quisiera.
¿Para qué quiero escribir?
¿Por qué insisto tercamente?
Si no hay motivo, inspiración,
Vacía está mi mente.
Vacío está mi corazón,
Vacía está mi alma.
Se ha traicionado el honor,
Nos entregaron tras la calma.
Creador, perdón que te moleste,
En esta un poco floja oración.
Pero hay dudas en mi mente,
Y angustia en el corazón.
El mundo que creaste es perfecto,
Y el hombre, no es la excepción.
Y sin embargo, nos veo imperfectos,
Destructores de tu creación.
Existen diversos motivos, sentidos,
Amores sin fin, ni principio.
Ilusiones perdidas en sueños inciertos,
palabras que causan fastidio.
Momentos fugaces, ilusiones movidas,
Destellos brillantes en la oscuridad.
Sentimientos que rayan con lo divino,
Y dioses en la eternidad.