Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
Vacío. Tan sólo vacío.
Un cuerpo sin emoción.
Carente de todo sentido.
Y fuera de la Creación.
Un nombre sin un motivo,
Sin fuerza ni fe espiritual.
Tan solo un vacío destino.
De un ser destinado al mal.
¡Hola! ¿Cómo estás?
Espero que muy bien.
Te saludo desde aquí,
Y me dirijo a tu ser.
Espero que me oigas,
Pero mejor: que sientas.
Que vivas tú la vida,
Y esté llena de emoción.
El mundo es un solo grito.
El mundo está en el linde.
El hombre se está destruyendo.
Y con ello, su historia repite.
Tristeza desborda mi alma,
Tristeza y desolación.
Horrorizada por la tragedia.
Por las víctimas del avión.
A veces, me la imagino,
Cruzando rauda la pared,
Y en un instante, que es eterno,
Llenando por completo mi ser.
A veces, me la imagino,
Cuando ya no puedo pensar.
Tan solo siento su presencia,
Y me siento reventar.
Cuando el mundo fue creado,
En una grata inspiración,
El Creador creó al hombre,
Y a Su semejanza, su interior.
Le entregó más que a nadie,
Le dio valor, le dio honor.
Le dio el Libre Albedrío,
De ser guiado por el amor.
Guiad mi mano y mente,
Guiad mis sentimientos.
La fuerza que es de mi Dios,
Que esté en mí, presente.
Que sea fuerza interior,
Que sea mi motivo.
Amar al prójimo y a mí,
Como Le es querido.
Bueno, pluma. Te dejo libre.
Libre a tu imaginación.
Anda, convoca a la musa,
Y abre este corazón.
Busca el cerrojo y la llave,
Libera todas mis pasiones,
No te detengas y no hables,
No dejes escuchar razones.