Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
A veces, me la imagino,
Cruzando rauda la pared,
Y en un instante, que es eterno,
Llenando por completo mi ser.
A veces, me la imagino,
Cuando ya no puedo pensar.
Tan solo siento su presencia,
Y me siento reventar.
Cuando el mundo fue creado,
En una grata inspiración,
El Creador creó al hombre,
Y a Su semejanza, su interior.
Le entregó más que a nadie,
Le dio valor, le dio honor.
Le dio el Libre Albedrío,
De ser guiado por el amor.
Guiad mi mano y mente,
Guiad mis sentimientos.
La fuerza que es de mi Dios,
Que esté en mí, presente.
Que sea fuerza interior,
Que sea mi motivo.
Amar al prójimo y a mí,
Como Le es querido.
Bueno, pluma. Te dejo libre.
Libre a tu imaginación.
Anda, convoca a la musa,
Y abre este corazón.
Busca el cerrojo y la llave,
Libera todas mis pasiones,
No te detengas y no hables,
No dejes escuchar razones.
Dios mío, ¡qué difícil es
Ver tu bondad en este mundo!
Y no es porque Tú no estés,
Es por que el hombre es iracundo.
Dios mío, ver esta maldad,
El odio y tantas pasiones,
Me hace perder pasibilidad,
Odiar al hombre y sus acciones.
El corazón de una bella tierra,
Late encerrado en la montaña,
Rodeado por campos sin fronteras,
Y ríos que bañan sus entrañas.
Con verdores que no tienen fin,
Y picos nevados de frío eterno,
Con valles sin fin y climas diversos,
La tierra más rica que Dios puso aquí.
Qué difícil escribir,
Teniendo la mente vacía.
Teniendo perdido el corazón,
En esta hora sombría.
Qué difícil es expresar,
Lo que está en mi corazón.
Difícil frases y versos armar,
Porque no hay para ello razón.