Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
Son treinta segundos. Muy poco tiempo.
Algunos, tal vez, ni siquiera lo ven.
Pero en este tiempo, la vida ha cambiado,
La vida ha acabado en un santiamén.
Son treinta segundos. No es casi nada.
Nada importante puede ocurrir.
Tan solo las vidas de muchas personas,
En treinta segundos están sin porvenir.
Este vacío que siento...
Este dolor en el pecho...
Este calor que recorre...
Y el frío que está al acecho...
Este dolor en el alma...
Y la sensación del asco...
¿Fracaso, acaso, en la vida?
De nuevo herido de facto.
Un nuevo poema.
Una nueva vida.
Una nueva forma de ser.
Cohesionado en la vida,
Viviendo la muerte,
Sin nunca en su vida,
Su vida hacer.
Quiero alzar una copa.
Quiero brindar por la vida.
Quiero invitarte un trago.
Hablar de lo divino.
Quiero contarte mi vida.
Quiero compartir mi ser.
Quiero que veas mi alma.
Y también la tuya ver.
No sé lo que siento. Tal vez, ya no siento,
Tal vez ya ni siquiera entiendo quién soy.
Sólo sé que muy dentro, sólo sé que en el centro,
Aun existe la llama de mi propio yo.
Mi yo de afuera, que es el que muestro,
Ha sido adaptado para los demás.
Ha aguantado de todo, ha sido mutado,
A una máscara fría, que es imposible quebrar.
Yo creo que en el mundo,
En algún lugar lejano,
Existe la belleza,
Y el mal no es muy dado.
Existe la pureza,
Existen los valores,
Existe todo aquello,
Para que el bien aflore.
El amor, está perdido.
Fue remplazado por tibieza.
Fue engullido por la rabia,
Y destrozado sin proeza.
El amor, está oculto.
Desaparecido hace rato.
En avalancha de engaños,
Oscurecido por fracasos.