Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
¿Para qué quiero escribir?
¿Por qué insisto tercamente?
Si no hay motivo, inspiración,
Vacía está mi mente.
Vacío está mi corazón,
Vacía está mi alma.
Se ha traicionado el honor,
Nos entregaron tras la calma.
Creador, perdón que te moleste,
En esta un poco floja oración.
Pero hay dudas en mi mente,
Y angustia en el corazón.
El mundo que creaste es perfecto,
Y el hombre, no es la excepción.
Y sin embargo, nos veo imperfectos,
Destructores de tu creación.
Existen diversos motivos, sentidos,
Amores sin fin, ni principio.
Ilusiones perdidas en sueños inciertos,
palabras que causan fastidio.
Momentos fugaces, ilusiones movidas,
Destellos brillantes en la oscuridad.
Sentimientos que rayan con lo divino,
Y dioses en la eternidad.
Una copa de ron,
Un trago amargo,
Mentira y amor,
Que van de largo.
Dolor y amor,
Cariño y ternura.
Pasión con dolor,
Amar con locura.
He conocido en la vida,
La muerte, vida y amor.
He visto hombres destrozarse,
En desdicha y pasión.
Testigo soy de que en el mundo,
Existen mundos de maldad.
También que a veces, entre ellos,
Se cuela lo que es amistad.
La vida es un gran tesoro,
Es una joya sin valor.
No tiene precio, ni avalúo,
Es tu regalo del Señor.
Es del amor el gran milagro,
Aquel que vida te insufló.
Te dio razón y el encanto,
De una vida de amor.
Qué fácil es engañar al hombre,
Hacerle creer en la libertad.
Hacerle creer en la democracia,
Que su voz y su voto para algo valdrán.
Qué fácil es robar al hombre,
Quitándole el sueldo por el que trabajó.
Atracándole de frente, sin desparpajo,
Y haciéndole creer que él así decidió.