Ensayos
Ideas frente al mundo
Los ensayos de EZ nacen de la inquietud.
Son textos donde la mirada se detiene sobre el mundo, sus grietas, sus contradicciones y sus preguntas más difíciles.
Aquí conviven la crítica social, la reflexión espiritual, la memoria, la historia, la guerra, la libertad, el miedo y la condición humana.
No buscan entregar respuestas definitivas, sino abrir caminos de pensamiento. Invitar al lector a detenerse, mirar de nuevo y preguntarse qué hay detrás de aquello que muchas veces aceptamos sin cuestionar.
El mundo se ha solidarizado con la tragedia que desencadenó el terremoto de 7.3 grados en la escala de Richter, el martes 12 de Enero de 2010. Las noticias rebosan de imágenes de rostros famosos de la política y farándula internacional organizando campañas para recibir donativos. Los correos electrónicos se sobrecargan con imágenes mórbidas, sangrientas y horrorosas, también solicitando donativos. Facebook y Twitter no se quedan atrás.
Si hay algo que me molesta es esa ceguera monumental de los seres humanos a la hora de aullar voz en cuello “Detengamos el calentamiento global”. ¿Han pensado siquiera un segundo lo que significa esto? ¿Cómo yo (o usted) solito puedo detener el calentamiento global? Es más: para detenerlo, he de saber qué es el calentamiento global y qué lo causa.
Quizás una de las cosas que más he llegado a extrañar con la edad es la facilidad de creer en los demás. Algunos llaman al hecho de perder la fe en los demás, madurez; personalmente, me parece inseguridad. Sí, es cierto, la fe es la base de toda creación en el mundo del artista. Cuando la fe desaparece, también lo hace la musa. Y sin ella… bueno, ya sabemos qué pasa cuando la musa nos abandona.
Con todo el respeto que se merecen los grandes escritores y escritoras de la historia, me gustaría decir que estoy cansado de escuchar los mismos nombres una y otra vez, en un ritual enfermizo y sin salida. Algunas veces me parece que el mundo, hoy por hoy, carece de artistas capaces de superar a los maestros de antes, de acuerdo a la opinión de los “gurues” de la literatura. Sin excluirme, nos hace falta un poco de criterio y amor propio para superar este estancamiento del mundo literario global.
Pobre Madre mía. Tus hijos no te merecemos. No somos dignos de ti. Hemos revuelto tus entrañas, hemos drenado tu sangre, hemos quemado tus cabellos y hollado tu piel. Te hemos destrozado y lo seguimos haciendo, a pesar de las evidentes señales de dolor que nos manifiestas.