Ensayos
Ideas frente al mundo
Los ensayos de EZ nacen de la inquietud.
Son textos donde la mirada se detiene sobre el mundo, sus grietas, sus contradicciones y sus preguntas más difíciles.
Aquí conviven la crítica social, la reflexión espiritual, la memoria, la historia, la guerra, la libertad, el miedo y la condición humana.
No buscan entregar respuestas definitivas, sino abrir caminos de pensamiento. Invitar al lector a detenerse, mirar de nuevo y preguntarse qué hay detrás de aquello que muchas veces aceptamos sin cuestionar.
No es posible ganar la guerra contra el terrorismo. Por más que los políticos prometan desde las tribunas, que le declaren la guerra, que movilicen ejércitos enteros y realicen bombardeos masivos, el resultado será el mismo: no será posible erradicar el terrorismo. Al contrario, mientras más se le ataque, el terrorismo crecerá como el cáncer y hará metástasis en toda la civilización como nosotros la conocemos. ¿Cuál es la razón de tal afirmación? Sencilla: no sabes con quién estás luchando.
El 12 de noviembre del 2015 tuve el placer de visitar Panamá. Gran ciudad, con una historia igual de grande. Las huellas de la permanencia estadounidense aun son frescas y se pueden apreciar por doquier. Incluso el taxista que me llevó al Canal de Panamá (visita obligatoria para el turista), me enseñó la ciudad dentro de la ciudad en la que se acuartelaron las tropas norteamericanas y contó dos o tres anécdotas (que no reproduciré), una de las cuales incluía al depuesto Noriega.
Se me desgarra el alma. No puedo contener las lágrimas ni las emociones al ver la infame foto del cadáver del niño sirio ahogado en las costas europeas. La rabia desborda mi ser. Pero esta rabia no está dirigida contra nadie en particular. Está dirigida contra todos nosotros. Nosotros somos los responsables de su muerte. La humanidad. Todos y cada uno de aquellos que no uso su voz y voto para detener a los que por intereses económicos destrozaron naciones enteras, cambiaron gobiernos, pusieron títeres en el poder y destruyeron culturas milenarias.
El mundo ha cambiado. Y lo ha hecho tan rápido que ni siquiera nos hemos dado cuenta de ello. La democracia, por lo menos como fue pensada, si no ha muerto, está en sus últimos estertores. Está dando paso a un feudalismo taimado, rapaz e insaciable, que poco a poco está reemplazando a la democracia en el control del estado.
Lee más: El feudalismo se instauró en el lugar de la democracia
El Internet se ha convertido en una fuente de información imposible de medir y/o imaginar. Por más cifras, gráficos y estadísticas que nos muestren los estudiosos, este tsunami incontenible de información es imposible de medir y menos aún es posible medir las consecuencias de esta ola. Si en algún antaño (hace unos veinte años), se podía clasificar e interpretar de alguna forma, hoy es imposible.