Ensayos
Ideas frente al mundo
Los ensayos de EZ nacen de la inquietud.
Son textos donde la mirada se detiene sobre el mundo, sus grietas, sus contradicciones y sus preguntas más difíciles.
Aquí conviven la crítica social, la reflexión espiritual, la memoria, la historia, la guerra, la libertad, el miedo y la condición humana.
No buscan entregar respuestas definitivas, sino abrir caminos de pensamiento. Invitar al lector a detenerse, mirar de nuevo y preguntarse qué hay detrás de aquello que muchas veces aceptamos sin cuestionar.
La Feria del Libro de Bogotá se ha empañado (o tal vez enriquecido) con la controversial visita de Germán Garmendia. La polémica estalló cuando los organizadores se dieron cuenta de que las boletas para ese día se vendieron en su totalidad (cosa que debería alegrar), pero el problema fue que los visitantes sólo tenían en mente una selfie con Garmendia y su autógrafo en la solapa del libro. La consecuencia: los demás stands se vieron casi que en abandono. Sobra decir que fue un éxito total para Garmendia y su libro…
El día de hoy[i], mientras almorzaba a prisa en la cafetería de la esquina, no pude evitar ver la televisión (pieza obligatoria de cualquier dispendio de "corrientazo"[ii] que se respete). El país entero estaba en vilo, esperando el partido de la selección Colombia de fútbol contra Ecuador por las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018.
No es posible ganar la guerra contra el terrorismo. Por más que los políticos prometan desde las tribunas, que le declaren la guerra, que movilicen ejércitos enteros y realicen bombardeos masivos, el resultado será el mismo: no será posible erradicar el terrorismo. Al contrario, mientras más se le ataque, el terrorismo crecerá como el cáncer y hará metástasis en toda la civilización como nosotros la conocemos. ¿Cuál es la razón de tal afirmación? Sencilla: no sabes con quién estás luchando.
El 12 de noviembre del 2015 tuve el placer de visitar Panamá. Gran ciudad, con una historia igual de grande. Las huellas de la permanencia estadounidense aun son frescas y se pueden apreciar por doquier. Incluso el taxista que me llevó al Canal de Panamá (visita obligatoria para el turista), me enseñó la ciudad dentro de la ciudad en la que se acuartelaron las tropas norteamericanas y contó dos o tres anécdotas (que no reproduciré), una de las cuales incluía al depuesto Noriega.
Se me desgarra el alma. No puedo contener las lágrimas ni las emociones al ver la infame foto del cadáver del niño sirio ahogado en las costas europeas. La rabia desborda mi ser. Pero esta rabia no está dirigida contra nadie en particular. Está dirigida contra todos nosotros. Nosotros somos los responsables de su muerte. La humanidad. Todos y cada uno de aquellos que no uso su voz y voto para detener a los que por intereses económicos destrozaron naciones enteras, cambiaron gobiernos, pusieron títeres en el poder y destruyeron culturas milenarias.