Oh qué difícil, Creador, quedarse en bondad,

Cuando todo se desmorona y te ciega la maldad.

Cuando el mundo que conoces ha enloquecido

Y lo único que te sostiene es la fe en tu destino.

 

Es la fe en tu palabra y la bondad que emana

Que relumbra a cada tanto en todos los que aman.

Es la luz de esperanza que veo en este caos,

Que ha sumido este mundo en odios forzados.

 

Te agradezco, Creador, por darnos esperanza,

Y fe y fuerza espiritual cuando el mal embarga.

Y claridad de mente, cuando el mundo, enloquecido,

Te quiere destruir con él, afirmando que es tu destino.

 

Yo te agradezco, Creador, que, aunque el mal rodee,

Tú provees el amor que no deja que él prospere.

Tú provees todo, todo en momentos de soledad.

Y nunca, nunca abandonas en crisis de necesidad.

 

Y siempre he de admitir que tus tiempos son perfectos,

Por más que uno despotrique, sin entender los hechos.

Yo te agradezco porque Tú jamás nos has fallado,

Así nosotros reneguemos seguido de nuestro hado.

 

Pues el destino que nos toca, lo hemos elegido.

Tú nos ayudas a andar al borde del camino.

Eres el guía espiritual de luz y esperanza.

Bondad supernatural que siempre nos alcanza.

 

Te agradezco, Creador, por hacerme como soy,

Por permitir que me equivoque y aprenda a dónde voy.

Por enseñarme a confiar en Ti y en mis fuerzas,

Por demostrarme que el amor abre toda puerta.

 

Viernes, 25 de marzo de 2022

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