Cuento juvenil

  • Cualquiera es Quijote

    Cuando Juan Carlos, después de leer en décimo grado "El Quijote de la Mancha", entregó su análisis al profesor, jamás se imaginó que su vida quedaría marcada para siempre con esas famosas palabras: "En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme...". Una semana después, al recibir el trabajo calificado, se sorprendió de que su nota fuese un dos. Había esperado por lo menos un cuatro, pero no lo obtuvo.