Tal vez no sé ya decidir sobre el mal y sobre el bien.

Tal vez no sé, ahora mismo, que bando debo defender.

Tal vez no sé ya los valores que me llevan hacia el Cielo,

Y ya no sé por qué concepto me llevarían al infierno.

 

Yo ya no sé si lo que veo es un hombre o es mujer.

Ya no distingo si es malo o es bueno el saber.

No sé siquiera si existo, o si vivo o si muero.

No sé si el mundo está loco o yo estoy con el loquero.

 

Ya no entiendo nada, nada, de lo que veo día a día.

Ya no comprendo de la vida más allá de mi esquina.

Ya no asimilo más “verdades” que son puras mentiras.

Y me niego a aceptar la destrucción de tantas vidas.

 

La falsedad y la mentira es lo que veo en el mundo.

Donde aprueban dualidades sin dudar ni un segundo.

Donde se aprueba el matar, si el muerto no es mío,

Pero si lo hacen al revés… ahí sí: ¡qué desatino!

 

La maldad está hoy suelta y sin riendas en las calles,

Destruyendo los valores, haciéndonos irresponsables.

Cometiendo mil errores sin pensar en consecuencias,

Enceguecidos por consignas que embotan las conciencias.

 

Por mentiras que desbordan a través de noticieros,

Donde nos dictan qué pensar, ahogando nuestro fuero.

Que nos tratan de endilgar a seres como infrahumanos,

Olvidando mencionar que ellos son nuestros hermanos.

 

Olvidando, a conveniencia, realidades muy palpables:

Que la guerra y la sangre puede llegar a nuestras calles.

Por políticas que están destruyendo el planeta,

Defendiendo intereses de personas poco escuetas.

 

De avaros desgraciados que solo piensan en la guita.

De perversos depravados que amor hoy solicitan.

De fanáticos malditos que no piensan a conciencia.

Y de un pueblo adormecido en espectáculos de mierda.

 

Y no es fácil comprender que, entre tanto desatino,

Lo que pasa en el mundo es un plan muy bien urdido.

Que lo que busca es dividirnos en pequeños subgrupos,

Y, odiándonos a muerte, enfrentarnos como brutos.

 

Que el blanco, que el negro, que es hombre o mujer,

Que es un ruso, que es un chino, o un iraní que hay que joder.

Que es un gay o es cristiano; o un hindú de mala mano,

Que es un gringo o comunista; o un judío, el desgraciado…

 

Nos enfrentan y dividen para que dejemos de pensar.

Alejándonos, sobre todo, de el mundo espiritual.

Del contacto con lo divino y la comprensión de Dios.

De la importancia de la vida y del amor del Creador.

 

Hoy estamos a las puertas de grandes cambios en el mundo,

Pero debemos elegir nosotros mismos nuestro rumbo.

No podemos permitir que de nuevo nos dividan.

Sabemos bien lo que es malo, sin esperar a que nos digan.

 

Así que ruego hoy: ¡Hermanos! Olvidemos las discordias.

Pensemos bien lo que hacemos, y lleguemos a la gloria.

Respetemos y amemos a todos sin terca necedad.

Pues todos somos hermanos y merecemos dignidad.

 

Perdonemos el pasado y depongamos las armas.

Respetemos a los negros, respetemos a los blancos.

Respetemos a cristianos, musulmanes y judíos.

Respetemos a aquellos que hoy llamamos impíos.

 

Respetemos a los que creen en un mundo diferente.

Respetemos a los que aman porque son muy creyentes.

Respetemos a la gente que se quiere independizar.

Respetemos a los bosques y lo que es natural.

 

Las discordias que dividen que se queden en antaño.

Ya es hora de cambiar y abrazar al que es extraño.

Ya es hora de amar y aceptar la realidad:

El mundo es de TODOS y de nadie individual.

 

Martes, diciembre 05 de 2023

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