Dios mío, ¡qué difícil es
Ver tu bondad en este mundo!
Y no es porque Tú no estés,
Es por que el hombre es iracundo.

Dios mío, ver esta maldad,
El odio y tantas pasiones,
Me hace perder pasibilidad,
Odiar al hombre y sus acciones.

Es cierto, también hombre soy.
También cometo los pecados.
A oscuras por el mundo voy,
Y formo parte de los malos.

Pero tu luz y tu bondad,
Tu amor, me guía de a poco.
Es el faro en la oscuridad,
La luz que a mi lado convoco.

Dios mío, ¿cómo he de hacer
Para compartir tu esencia?
Hacerle al hombre entender,
De tu importante presencia.

No me ilusiono, no soy santo,
Tan solo un hombre que tal vez,
En un segundo de su vida,
A ti, tal vez, te pudo ver.

Ver tu Creación y el detalle,
La perfección de la belleza,
Y el amor en cada cosa,
Que has creado en el planeta.

Sentir tu amor y tu presencia,
Tu benevolente compasión.
Sentir que estás entre nosotros,
Incluso en un malvado corazón.

Que no abandonas a ninguno,
Que a todos quieres por igual,
Por ser nosotros tu imagen,
Y ser libres de todo mal.

El mal tan solo es cortina,
Una estela de neblina,
Que nos hace comprender,
Del mundo la gran maravilla.

Te doy las gracias, Señor,
Por cada segundo de mi vida.
Te doy las gracias, Creador,
Por hacer de tu creación la maravilla.

Por el esmero, el amor.
Aquel con el que nos creaste.
Por la belleza y pasión,
Que siempre nos alimentaste.

Te doy las gracias por estar,
Por siempre junto a mi lado.
Velar por toda la humanidad,
Por ser lo que hemos deseado.

Te doy las gracias por querer,
Por permitir que este mundo,
Decida quien él ha de ser,
Y al hombre, por ser iracundo.

Yo te agradezco por educar,
A todos nuestros corazones.
Del bien el mal diferenciar,
Para tomar las decisiones.

Aquellas decisiones que después,
Imprimirán nuestro futuro.
Vivir en bien o crear maldad,
Forjar o destruir el mundo.

Te doy las gracias por entregar,
Al hombre las llaves de este mundo.
Por tu fe en nosotros colocar,
Sabiendo que somos iracundos.

Tal vez, en el futuro,
Superaremos la maldad,
Tal vez lo que vivimos ahora,
Es una prueba a pasar.

Tal vez, este planeta,
Es un centro de educación.
Donde forjamos nuestra alma,
Y educamos el corazón.

Martes, mayo 27 de 2014

 

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