¡Cómo quisiera que la magia existiera!

Y que en este mundo fuese realidad.

Y que a mi alcance ella estuviera.

Y así podría el mundo yo cambiar.

 

Lo haría a mi imagen, semejanza…

Y nada en él dejaría al azar…

Quizás eliminaría de él lo malo…

Y dejaría tan solo la bondad.

 

Y no habría en él nada malvado.

Y la sombra no existiría en él.

Tan sólo luz: brillante y deslumbrante.

Tan sólo el blanco vería por doquier.

 

Pero… Después de un momento,

Me di yo cuenta de mi grave error:

Tan sólo blanco, produce la ceguera.

¡Es necesario un mundo de color!

 

Son necesarios los colores grises.

El negro también debe existir.

Pues sin ellos el blanco es sinsentido.

Sin los colores, el blanco es broma cruel.

 

Si todo es blanco, nada ya importa.

Si es perfecto, nada hay que hacer.

El mundo es perfecto con errores.

Pues luchamos por corregirlos bien.

 

Así que este mundo ¡es perfecto!

Sólo debemos cuidarlo y crecer.

Tan solo aprender de los errores,

Y ayudar a los demás a florecer.

 

Pues aquellos que nos siguen hoy los pasos,

También están buscando lo que es bien.

Y cometen nuestros propios errores,

Y el mundo cruel tratan de entender.

 

La magia consiste en enseñarles.

Compartir lo que hemos aprendido.

En guiar a los necesitados.

Por su propio camino al destino.

 

La magia es el milagro de un segundo,

Cuando contrastas lo bueno y lo malo,

Y tu vida entregas… No por el mundo,

Sino para evitar que alguien caiga en pecado.

 

¡Ama! Y ama la esperanza.

Ama a aquel que te trae el bien.

Y no rechaces al malvado en la enseñanza.

Su corazón tiene derecho a florecer.

 

Viernes, abril 05 de 2019

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