¿Cuándo comprendo que hay un error?

¿Cuándo yo sé que erré el camino?

¿O cuándo yo sé que bien por él voy,

Que es el correcto para con mi destino?

 

¿Cuál es la señal que viene del Cielo,

Que me indica lo que debo hacer?

¿Cómo yo sé que el tenue velo,

Que el futuro separa, yo he de vencer?

¡Cómo quisiera que la magia existiera!

Y que en este mundo fuese realidad.

Y que a mi alcance ella estuviera.

Y así podría el mundo yo cambiar.

 

Lo haría a mi imagen, semejanza…

Y nada en él dejaría al azar…

Quizás eliminaría de él lo malo…

Y dejaría tan solo la bondad.

¡Oh, silencio! Por ti yo suspiraba.

Y rogaba por tu brioso abrazo.

Hace tanto que yo te extrañaba,

Y hoy por fin descanso en tu regazo.

 

No pensaba que fuese a extrañar.

Jamás creí que me harías falta.

Pero, ¡por Dios! que estaba equivocado,

Pues sin ti, mi alma no descansa.

¿Cuándo fue que dejé de creer en mí?

¿En qué momento traicioné lo que yo era?

¿Por qué, cuando debía, no morí?

Y ahora, que estoy vivo, estoy vacío…

 

¿Dónde están mis inocentes ilusiones?

¿Y los sueños que de niño me movían?

¿Dónde han quedado los amores,

Por los que mi corazón fuerte latía?

No sé por qué estoy pensando en ti

Si tantas veces he jurado olvidarte,

Y tantas otras he pensado que, por fin,

De mi mente he podido exorcizarte.

 

Más de nuevo en mi mente tú estás,

Por más que quiera, no puedo olvidarte.

Mi corazón, no hace más que llorar,

Pues extraña lo que era a ti amarte.

Oh, qué horror, del más profundo,

Y arraigado a más no dar,

Que consume nuestro mundo,

Destruye nuestro bienestar.

 

No hay espacio para salvarse,

Pues el mundo ha aceptado,

Sin pensar en consecuencias,

La idea de ser ganado.

En mi mundo hay un vacío,

Que con nada se puede llenar.

El vacío me tiene perdido.

Ya no hay nada que pueda cambiar.

 

Ya no encuentro momentos preciosos,

Que quisiera en mí atesorar.

Ya no veo el silencio con dicha,

Ya no encuentro la tranquilidad.

Tú y yo, debemos hablar.

Discutir lo que hoy nos sucede.

¿Por qué he dejado de amar?

¿Y por qué en nuestro hogar llueve?

 

Yo recuerdo los tiempos felices,

Cuando tan sólo al verte, volaba.

Yo recuerdo qué tanto te amaba,

Y qué tanto me amabas tu a mí.

Yo pensaba hoy en tu sonrisa,

En tus labios rojos y tus ojos.

Yo pensaba hoy en tu sonrisa,

En tu cabello lacio y tu ser.

 

Yo soñaba hoy con poseerte,

Imaginaba que hoy tú eras mía.

Yo soñaba hoy con poseerte,

A pesar de lo que mí razón decía.

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